News

La noche temática – FBI: El expediente Chaplin

Los Servicios Secretos
Estadounidenses

han desclasificado recientemente
un documento sorprendente.

Se trata de una investigación
de dos mil páginas

acerca del cineasta más popular
de su tiempo, Charles Chaplin.

A lo largo de su extensa carrera,
J. Edgar Hoover,

el poderoso director del FBI,
realizó este expediente,

convencido de que el cineasta
era un peligroso agitador comunista.

Durante 50 años,

Hoover espió incesantemente
la vida privada de Chaplin;

sus líneas fueron intervenidas,
su entorno vigilado,

sus relaciones románticas
y actividad sexual fueron escrutadas

y sus películas analizadas.

Desde el primer memorando,
fechado en 1922,

hasta la última nota,
fechada en 1978,

estas páginas nos cuentan

la historia de esta despiadada
investigación.

La confrontación
entre estos dos hombres,

que se prolongó a lo largo
de casi medio siglo,

refleja las corrientes ideológicas

que han continuado dividiendo
a Estados Unidos hasta hoy.

¿Cómo pudo esta gran democracia
desterrar a Chaplin,

un verdadero humanista?

¿Cómo pudo transgredir

los principios más fundamentales
de la libertad de expresión?

Para comprender este divorcio,

debemos comenzar
en la década de 1910,

cuando el joven actor británico
de 25 años

llega a Estados Unidos

con la prestigiosa compañía
de music hall de Fred Karno.

Cuando Chaplin llega a Los Ángeles,

Hollywood se está convirtiendo

en la capital mundial
del séptimo arte.

No es todavía
una verdadera industria,

sino un pequeño grupo de productoras
cinematográficas.

Una de ellas, la Keystone,
dirigida por Mack Sennet,

contrata a Chaplin para que realice
una serie de cortometrajes mudos.

Pero, en el tercer cortometraje,

Chaplin es ya el protagonista
absoluto de la historia.

El aspecto del vagabundo
y sus constantes calamidades

conquistan a un público
que se parte de risa.

-Chaplin siempre parecía estar
en el lugar correcto

en el momento indicado.

Y llegó a Hollywood

justo cuando la meca del cine
empezaba a desarrollarse.

-Si nos fijamos
en el atuendo de Charlot,

vemos que sus zapatos
son demasiado grandes,

sus pantalones están agujereados.

Pero lleva bombín, lleva bastón
y lleva levita.

Mientras su mitad inferior es
extremadamente modesta, casi pobre,

su mitad superior
es más bien de clase alta.

Lleva bigote, porque sabe
que le hace parecer algo mayor.

Las prendas de vestir
que había escogido

contenían ya los ingredientes

que se convertirían
en la esencia misma de su personaje,

humilde y digno al mismo tiempo.

Charlot había nacido.

El éxito es inmediato.

En adelante,

Chaplin dará más relevancia
al personaje del vagabundo.

-Chaplin va a ver a Mack Sennet,
el productor que le ha contratado,

y le dice:
“Tus películas no son muy buenas,

quiero producirlas yo”.

Mack Sennet da a Chaplin

la oportunidad de dirigir
su siguiente trabajo.

-A medida que iba realizando
sus propias películas,

quería cada vez más independencia.

Siempre buscaba más libertad

para hacer las películas
cómo él quería hacerlas.

Con más de 70 películas
realizadas para Keystone,

Essanay, Mutual y First National,

en menos de cuatro años Chaplin
amasa una inmensa fortuna.

En 1917, comienza a construir
sus propios estudios en Los Ángeles.

Crea historias satíricas

en las que las víctimas
son caballeros con sombreros de copa

a quienes arrojan tartas
a la cara, o torpes policías

que siempre terminan recibiendo
puntapiés en el trasero.

El enjuto y frágil vagabundo

se convierte en el símbolo
de los oprimidos,

y se transforma de forma casi
imperceptible en un icono.

Charlot, el irreverente,
el marginado, el rebelde,

se convierte en el portavoz
de los pobres y los necesitados.

Con cada nueva película,

Chaplin se va forjando una
reputación de panfletario.

-Chaplin convertirá a Charlot
no solo en un vagabundo,

sino en un vagabundo trabajador,
en un vagabundo inmigrante.

Aunque crea diferentes personajes,

son siempre personajes
de condición modesta.

-Desde sus comienzos,
en 1915 y 16,

en sus argumentos subyace siempre
la metáfora de David y Goliat,

y continuará siendo así a lo largo
de toda la trayectoria de Charlot.

-Él era muy consciente de la opresión
que sufrían ciertos grupos sociales.

Algo que no resulta sorprendente
si tenemos en cuenta su infancia.

Esa conciencia de la injusticia
social nunca lo abandonó.

En “Charlot emigrante”,

Chaplin denuncia las mentiras
de la propaganda estadounidense,

mostrando la brutalidad utilizada
por las autoridades

contra los inmigrantes que llegan
a Nueva York

bajo la mirada benévola de
la “Libertad” iluminando al mundo.

Película tras película,
los guardianes de la moral

perciben esta crítica
a “la ley y el orden”,

como un ataque subversivo

a los valores puritanos
de una América

que a penas acaba de emerger de los
tiempos heroicos del Salvaje Oeste.

Y mientras

cerca de cuatro millones
de ciudadanos estadounidenses

se embarcan para dar apoyo
a las tropas francesas y británicas,

Chaplin es severamente criticado

por rechazar la ciudadanía
estadounidense.

Chaplin era considerado
un mal ciudadano,

porque siempre había rechazado

solicitar la nacionalidad
estadounidense.

Él decía: “Yo soy ciudadano
del mundo.

No necesito una nacionalidad
adicional

aparte de la que el azar
me ha otorgado”.

Sin embargo, a pesar de su rechazo
al discurso patriótico,

Chaplin no duda en apoyar
una campaña gubernamental

que anima a comprar fondos,
“los bonos de la libertad”,

destinados a financiar
el esfuerzo de guerra.

Y va incluso un paso más allá
en su compromiso,

financiando y realizando
en su propio estudio

una pequeña película de propaganda,

cuyo objetivo es la financiación
del armamento de guerra.

Pero la película se estrena
con un mes de retraso.

Ya se había declarado el armisticio

y las tropas habían sido
repatriadas.

La década que sigue
a la Primera Guerra Mundial

comienza con un periodo
de crecimiento y optimismo:

“Los felices veinte”.

La reencontrada prosperidad,

tanto en el plano económico
como en el cultural,

coincide en los años 20
con la época dorada de Hollywood.

Las grandes compañías de la fábrica
de sueños, “las majors”,

producen más de 700 películas mudas,
que se exportan a todo el mundo.

Hollywood se convierte
en el epicentro mundial del cine.

-En los Estados Unidos había decenas
de miles de salas de cine.

El cine se convirtió
en la pantalla gigante,

en el descubrimiento
de las grandes imágenes.

Para el público era algo mágico.

Así que los cines
eran enormemente populares,

y la gente seguía de forma
casi religiosa

el proceso de la realización
de las diferentes películas.

Como resultado del inmenso
éxito de sus películas,

Chaplin crea su propia compañía
de distribución.

Se asocia con otras tres estrellas
de Hollywood:

Griffith, Pickford y Fairbanks
y cofundan United Artists.

-Aquella compañía,
que no era una productora,

sino una distribuidora,

fue creada para contrarrestar
el poder cada vez mayor

de los grandes estudios
en Estados Unidos.

Con el control sobre la distribución
de sus propias películas,

Chaplin gana autonomía,

y aborda el problema
de los numerosos huérfanos

que ha dejado la guerra.

En la película “El chico”,

Charlot entabla una relación
con un niño huérfano,

abandonado en las calles
de Nueva York,

para denunciar que Estados Unidos
no cuida de los niños

que son abandonados en las calles,

a pesar de las esperanzas
de un mundo nuevo

y el sueño americano, del que Chaplin
se convertirá en crítico,

en muchas ocasiones
y de muchas maneras.

En Washington empieza a preocupar

la propagación de las ideas
de la revolución bolchevique.

Un joven jurista,
John Edward Hoover,

recibe el encargo de organizar

la vigilancia de los extranjeros
sospechosos en los Estados Unidos.

-Es un funcionario público,
que estará al mando del departamento

que se encarga
de la vigilancia política del FBI

en los años previos
al final de la guerra

y de la inmediata posguerra.

Abiertamente racista,

para quien un blanco vale
por dos negros,

sexista declarado
y profundamente homofóbico,

Hoover es y por encima de todo,
anticomunista.

-Hoover, se obsesiona

con la idea
de que una organización internacional

quiere socavar
las naciones occidentales

para que sucumban
a la revolución socialista.

En 1919, Hoover expulsa
a los líderes comunistas

que en su opinión representan
el principal peligro

para la seguridad nacional.

Su odio al comunismo llega
a convertirse en una obsesión,

hasta el punto
de que muy pronto sospechará

que todos aquellos que promueven
ideas sociales o liberales,

son sus cómplices.

Es así como apunta a todo aquel

que difunde sus ideas subversivas
en los medios de comunicación.

Y no hay mejor vehículo

para la difusión de estas ideas
sediciosas

que los intelectuales y los artistas,

que las ponen a disposición
del público,

y de manera muy convincente,

sin que este tenga que abrir
siquiera un libro.

Hoover ordena a sus agentes
vigilar Hollywood

y espiar los preestrenos
y las recepciones de las películas.

Las revistas del corazón,

que dedican sus columnas
a la vida privada de los artistas,

constituyen también una valiosa
fuente de información para el FBI.

-Chaplin es el hombre
más popular de Estados Unidos,

y uno de los artistas más famosos
del mundo en la época;

así que las masas le siguen.

Como consecuencia de ello,
Hoover abre el expediente Chaplin.

A lo largo de 50 años,
acumulará 2.000 páginas,

de las cuales,
las primeras consisten

en artículos dedicados
a su matrimonio

con la actriz Mildred Harris.

Harris tiene solo 16 años
cuando se queda embarazada de él.

Ahora, bajo la mirada constante
de los medios de comunicación,

Chaplin no puede arriesgarse
a generar un escándalo

en el que hay implicada una menor.

Muy a su pesar, se casa en 1918.

Mildred alumbra
a un niño malformado,

que muere tres días después.

El matrimonio se convierte
en un fiasco.

Mildred lo demanda en los tribunales

por “crueldad mental
y depravación sexual”,

y obtiene el divorcio en noviembre
de 1920.

El asunto tiene una gran resonancia
en la prensa sensacionalista,

que está provocando un gran revuelo
con las aventuras de Chaplin.

En el otoño de 1921,

Chaplin abandona los Estados Unidos

para realizar una larga gira
por Europa.

En Londres y París es ovacionado
por la multitud.

En noviembre de 1924,

Charlie se casa
con la joven actriz Lita Gray,

que le dará dos hijos:
Charles Chaplin Junior y Sidney.

Pero el matrimonio
se torna rápidamente en un fracaso.

Sidney no tiene aún seis meses

cuando Lita abandona el hogar
conyugal con los dos niños.

Acusa a Chaplin de infidelidad,
de violencia

y de “deseos sexuales perversos”.

Chaplin tendrá que pagarle

un millón de dólares
para obtener el divorcio,

la mayor suma jamás acordada en
los Estados Unidos hasta la fecha.

El proceso de divorcio aparece en
la portada de todos los periódicos.

-En una América profundamente
puritana,

que incluso durante la posguerra
vivirá el periodo de la prohibición,

Chaplin choca frontalmente
con los americanos bien pensantes.

Se burla de una parte
de los estadounidenses.

Más que eso, los ridiculiza.

Chaplin va a contracorriente
de esa sociedad conservadora.

-Sin embargo,
es adulado por el gran público.

A la gente le gusta que pateen
el trasero de los santurrones

y de la gente poderosa
de la sociedad.

La “Liga de las familias”
pide un boicot a sus películas,

pero Chaplin no es el único que
irrita a los círculos puritanos.

Hay una parte de la población
estadounidense

le preocupa el contenido moral
de las películas.

Existe un discurso religioso

que impulsará un esfuerzo moral

y la lucha por una forma
de censura de los contenidos.

Para los productores de Hollywood
es muy peligroso,

porque interrumpiría la distribución
de algunas películas.

Para evitar la censura por parte
de las autoridades públicas,

fundando la MPPDA,

Asociación de Productores
y Distribuidores Estadounidenses;

esta asociación creó
el Código de producción de películas,

una especie de decálogo
de buena conducta.

Los productores nombran director
de la asociación

al abogado y senador republicano
William Hayes.

-Es un hombre muy influyente
del partido republicano,

que en 1922 es nombrado director

de esta nueva asociación de
productores y distribuidores de cine.

Y la presidirá hasta 1945.

-Crea un departamento
de relaciones públicas,

y establece una especie
de código previo.

La primera medida tomada
por la asociación de productores

es la obligación para todos
los actores y actrices

de presentar un certificado
de moralidad.

Pero, Chaplin, productor
y distribuidor

de sus propias películas,
es ahora totalmente independiente,

escapando así a las normas impuestas

por los grandes estudios
a sus artistas.

Y en consecuencia,
se vuelve mucho más peligroso,

ya que no tiene que rendir
cuentas a nadie.

-Chaplin pondrá en su contra
a los poderes estatales,

y en particular al FBI.

En agosto de 1922,

Hoover confía
a su agente especial Hopkins

una misión de vigilancia
sobre Charles Chaplin.

Tras la investigación,
Hopkins envía su informe a Hoover.

Es el primero de los numerosos
memorandos

acerca de las relaciones políticas
del cineasta.

El agente especial informa
acerca de una recepción

ofrecida por Chaplin en su domicilio
de Los Ángeles.

Señala que entre los invitados
hay simpatizantes bolcheviques

y radicales de Hollywood.

E insiste en la presencia

del líder sindicalista comunista
William Foster.

Hopkins cuenta que en el transcurso
de la velada,

Charlie Chaplin habría criticado
a Will Hayes, y declarado:

“Nosotros estamos contra la censura,

y en particular
la de los presbiterianos”.

Incluso llegó a exhibir un cartel
en el baño en el que se leía:

“Bienvenido, Will Hayes”.

Cuando Hoover envía el expediente
a Hayes,

este le informa de que el cineasta

no participa en las reuniones
de la MPPDA

y además se niega a cumplir

con las normas establecidas
por los productores.

Hayes propone una colaboración más
estrecha entre el FBI y la MPPDA,

con el fin de censurar

toda la propaganda sediciosa
en las películas.

Este intercambio de información

entre los dos organismos
se prolongará hasta 1945.

Perseguido por los medios
de comunicación,

investigado por el FBI
y supervisado por la MPPDA,

Chaplin está rodeado
por todas partes.

-En 1927, debido a la presión
exterior

sobre el contenido de las películas,

los productores establecen
un segundo código previo,

de buena conducta, al que se denomina
“No lo hagas y ten cuidado”,

con de once cosas que no se pueden
enseñar ni hacer en las películas,

y unas 30 sobre
las que se debe ser prudente.

Por ejemplo,
se prohíbe mostrar desnudos,

satirizar la religión,

e incluso ensalzar el crimen
y el adulterio.

-Al no existir un método sancionador,
se podía incumplir la norma;

de hecho, se podía eludir

con la complicidad
de los productores de Hollywood.

Y se decía que para que una película
pudiera pasar la censura

había que hacer seis rollos de pecado

y uno para salvar la película
y las almas al mismo tiempo.

Los felices 20 comienzan
con un periodo de optimismo,

pero terminan en tragedia.

Nueva York,
jueves 24 de octubre de 1929:

La bolsa de Wall Street colapsa.

Es la crisis económica

más devastadora en la historia
de los Estados Unidos.

Más de doce millones de personas,

una cuarta parte de la población
activa, queda desempleada.

La crisis provoca
una explosión de pobreza.

Dos millones de estadounidenses
se quedan sin hogar.

La crisis económica es interpretada
de inmediato

por el primer aparato de seguridad
estadounidense

como una crisis que no es
solo económica,

y que terminará siendo política.

Se nombrarán directivos,
extraoficialmente,

para que actúen en secreto,

y vigilen a los grupos subversivos
de la población estadounidense;

es decir, a la gente de la extrema
derecha y a los comunistas.

Para Chaplin,

que comienza a escribir el guión
de “Luces de la ciudad”,

el objetivo principal es
dar testimonio

de las consecuencias sociales
de la crisis financiera

que acaba de golpear duramente
a la clase trabajadora.

Con su historia del millonario que
juega con la vida de un vagabundo

al que conoce una noche
de borrachera,

Chaplin crea una metáfora

acerca del desprecio de las clases
dominantes

hacia los pobres
y los desfavorecidos.

Pero cuando inicia
la producción de la película,

el cineasta se encuentra
frente a un nuevo desafío,

la llegada del cine sonoro.

Desde hace tres años,

los grandes estudios se han lanzado
a la producción de películas sonoras

Todas las salas comienzan
a equiparse.

Pero a Chaplin no le convence
esta nueva tecnología,

que considera
que desaparecerá pronto.

-Y Chaplin siempre dijo:

“Yo no puedo hacer hablar a Charlot;

si Charlot habla,
significará matarlo”.

Porque la esencia misma
de este personaje

es comunicarse gestualmente,

así que lo rechazó durante todo
el tiempo que pudo.

Hasta 1936,

cuando accede a rodar
películas sonoras.

Chaplin justifica su elección
declarando:

“Yo soy un mimo;
en ese campo soy único

y, sin falsa modestia, un maestro”.

“Estoy convencido
de que con el cine sonoro

jamás alcanzaría la excelencia
de mis películas mudas”.

-Chaplin se negó a hacer
películas sonoras

en un momento en el que producir
una película muda

era casi una catástrofe económica.

Y sin embargo,
la película es un éxito.

Chaplin había ganado la apuesta.

-En 1933 y 1934,

muchas asociaciones conservadoras,
en particular católicas,

ejercen una presión mayor
sobre la industria cinematográfica,

y crearán una “legión de decencia”,

que boicoteará
las películas de Hollywood

consideradas indecentes,

generando una gran preocupación
en los productores de cine,

que nombrarán director

del departamento de gestión
de la censura Jo Breen,

mucho menos sensible

que sus predecesores a la cuestión
de la libertad artística

y mucho más preocupado
por las cuestiones de decencia,

y a quien proporcionarán
instrumentos de sanción,

como la imposición de multas
de hasta 25.000 dólares,

produciéndose un sometimiento

que tendrá un impacto en el contenido
de las películas.

Estas medidas de autocensura marcan
un auténtico punto de inflexión

en la producción
de películas en Hollywood.

En adelante, y durante muchos años,
los cineastas estadounidenses

se someterán a las normas

o tendrán que hacer gala
de un gran ingenio para sortearlas.

Para Chaplin resulta inaceptable.

En 1933, el presidente Roosevelt
pone en marcha el “Nuevo acuerdo”,

un programa para estimular

la recuperación económica
y luchar contra el desempleo.

Chaplin,
partidario fervoroso del presidente,

no duda en pronunciarse a favor
de su programa

en la emisora de radio de la CBS.

Su compromiso a favor
de una mayor justicia social

le sirve de inspiración
para el guión de su nueva película:

“Tiempos modernos”.

-Chaplin había visto la llegada
de las hordas de campesinos

y gentes de la América rural,

que se aglutinaban en el extrarradio
de las grandes ciudades

para terminar viviendo en una pobreza
aún mayor

que la que sufrían en su tierra.

Testigo de esa miseria,

realiza la película
“Tiempos modernos”

después de visitar la fábrica Ford.

Chaplin denuncia el taylorismo,

la teoría de la división
y la mecanización del trabajo.

Se pone del lado de los trabajadores
y denuncia la automatización,

denuncia el poder económico

que transforma a los obreros
en autómatas y en robots.

-Charlie Chaplin.

¿Qué otro sino Charlie Chaplin
puede hacernos partir de risa?

Chaplin elige a la actriz
Paulette Goddard

para el papel femenino principal.

Comienza entre ellos una historia
de amor que durará 10 años.

-Paulette Goddard era una mujer
muy inteligente

y con una gran personalidad,
que le dio mucha felicidad.

Desde el momento en que la conoció,
Chaplin supo que era ella

quien interpretaría el papel
de la chica,

la joven rebelde y mujer fuerte
de la película “Tiempos modernos”.

Inmediatamente después del estreno
de la película en Hollywood,

Chaplin se embarca con Paulette
en una gira alrededor del mundo.

Se casan en secreto, en 1936.

La película obtiene
un éxito enorme de público,

pero muchos cronistas escriben que
se trata de una película comunista.

Chaplin se defiende.

No está ni a favor ni en contra
del comunismo o el capitalismo.

Es un mero observador.

Chaplin no ha comprendido

que en el contexto del ascenso
de las ideologías nacionalistas,

hay que elegir un bando.

-Hay una inquietud política

en los más altos niveles
de la jerarquía del estado,

y Roosevelt convocará a Hoover
entre otros,

preocupado por las acciones
de los militantes extremistas.

Para Hoover, el epicentro de la
agitación se encuentra en Hollywood,

pero los productores se defienden.

-Os digo que la industria
cinematográfica

no tiene ninguna simpatía
por el comunismo,

el fascismo, el nazismo,

ni ningún ismo aparte
del americanismo.

-Hasta mediados de los años 30,
los comunistas de Hollywood,

se limitaban a pequeños grupos.

El cambio se produce
en los años 1935 y 36,

cuando el número de comunistas
en Estados Unidos se duplica,

pasando de 40.000 a 80.000.

Hoover utiliza toda su influencia
para que los cineastas

participen en la lucha
contra los elementos subversivos.

-Y nosotros, los sanos de espíritu,

debemos enfrentarnos al desastre
que se avecina

y consagrarnos a la cruzada
por la educación.

Les encarga películas de propaganda
que muestren como el FBI,

gracias a su director,

se ha convertido en una auténtica
máquina de guerra

en términos de inteligencia
doméstica.

Les anima también
a producir películas

que destaquen el trabajo
de sus agentes federales.

La película “G’men”,
con James Cagney,

producida por Warner Brothers
en 1935,

es un buen ejemplo de ello.

Gracias a su amplia red de agentes,

Hoover sigue de cerca
las inversiones

y los beneficios de Chaplin.

A pesar de que encuentran

una gran cantidad de dinero
en las cuentas del cineasta,

sus investigadores del FBI

no detectan el menor rastro
de una contribución

relacionada con la causa comunista.

Decepcionado
por las investigaciones,

Hoover comenta con ironía:

“No puedes concebir
una sátira angustiosa

y bufona del gran capitalismo
industrial

mientras te enriqueces
sin escrúpulos como un Rockefeller”.

Una vez más,
será en la situación política

donde se inspirará Chaplin para el
guión de su siguiente largometraje:

“El gran dictador”.

-Él veía en Europa el surgimiento
de un movimiento que le asustaba.

-La juventud debe ser valiente.

-Chaplin ha sido siempre
europeo de corazón.

Comienza a reflexionar

sobre la configuración de un guión
que llamará “Producción número seis”,

y que era el título de la película

que se convertiría
en “El gran dictador”.

Dedica dos años de su vida

a analizar la situación en Europa
y Estados Unidos,

y escribe un guión de 300 páginas.

-Es extraordinario
cuando piensas en ello:

el hombre más amado del mundo

y el hombre más detestado
en aquella época eran muy parecidos.

Nacieron con unos días de diferencia.

Tenían casi la misma edad,
la misma estatura, el mismo físico.

Así que resultaba muy tentador.

Chaplin tenía un pequeño bigote,

mientras que el de Hitler
era más grueso;

pero lo interesante es que cuando
llegaron los problemas políticos,

su bigote encogió, y se parecía
enormemente al de Chaplin.

En septiembre de 1939,

mientras las tropas alemanas avanzan
implacables por toda Europa,

Chaplin inicia el rodaje
de su película

en sus estudios de Hollywood.

-Chaplin decidió producir solo
la película,

bajo su propio riesgo
y con su propio dinero.

Su hermano no estaba de acuerdo.

Su familia no estaba de acuerdo.

Hollywood no estaba de acuerdo.

En 1938 y 39,
el lobby alemán

ejerció una enorme presión
sobre el gobierno estadounidense,

que entonces era un aliado
de Alemania,

para que Chaplin
no rodara la película.

Chaplin recibió incluso
amenazas de muerte,

pero se consideraba un hombre libre,

y estaba dispuesto a llegar
hasta las últimas consecuencias

en la difusión
de sus propias convicciones

respecto a un mundo

que debía estar mucho más cerca
de los derechos humanos

y de la solidaridad;

de un humanismo y un pacifismo
en los que creyó durante toda su vida

Desde su estreno, en otoño de 1940,
tanto la prensa como el público

acogen con entusiasmo la película.

Sin embargo, muchas voces se alzan
contra el célebre discurso final.

Su mensaje pacifista
resulta incómodo.

El Daily News denuncia

que Chaplin está promocionando
las ideas comunistas.

Cuando le muestran la película
al presidente Roosevelt,

su única reacción es lamentar
las tensiones diplomáticas

que puede generar con los países
pro nazis.

Roosevelt aún no ha declarado
la guerra a Alemania,

y se enfrenta a una opinión pública
aislacionista.

El 96 % de los estadounidenses

se oponen a la entrada de su país
en la guerra.

-América debe mantenerse
alejada de Europa,

y Europa alejada de América.

-La opinión pública estadounidense

tardó mucho tiempo
en cambiar de rumbo

y estaba influenciada
por un grupo de presión

que se oponía a la intervención
en Europa.

Se trataba del lobby aislacionista

conocido como
el “América First Committee”,

un movimiento de masas que aseguraba

tener más de ocho millones
de afiliados

y que contaba,
con un portavoz muy mediático,

el célebre aviador Charles Lindbergh.

-En el pasado, lidiamos con un Europa
dominada por Inglaterra y Francia.

En el futuro, puede que tengamos
que lidiar

con una Europa dominada por Alemania.

Mientras los medios de comunicación
de extrema derecha

manifiestan su apoyo a los nazis,

el presidente Roosevelt
fortalece el papel del FBI.

-Roosevelt pidió que vigilara
a varios grupos,

incluidos los pro-nazis
del “German American Bund”,

así como a los aislacionistas.

El FBI fue adquiriendo
cada vez más peso,

y a partir de 1940

ocupa la posición predominante

en todo aquel aparato
de vigilancia doméstica.

-San Francisco, espere, por favor.

El 7 de diciembre de 1941,

el ataque japonés por sorpresa
a Pearl Harbor

marca un punto de inflexión en
la opinión pública estadounidense.

-Desde este instante
existe el estado de guerra

entre los Estados Unidos
y el Imperio Japonés.

Al día siguiente
de esta declaración,

el 93 % de los estadounidenses
se declara favorable

a entrar en guerra con Alemania.

Cuando la Unión Soviética
se une a los Aliados,

los comunistas estadounidenses
cambian de estatus.

De ser considerados unos parias

pasan a convertirse
en una fuerza auxiliar indispensable

para entablar la lucha
contra los nazis.

Para Roosevelt, el nuevo desafío
consiste ahora

en movilizar a todo el país
bajo la bandera patria

para que apoye
el esfuerzo de guerra.

Roosevelt exhorta a los cineastas
de Hollywood

a poner su talento
al servicio de la nación.

-Nuestro gobierno les ha invitado

a compartir su esfuerzo
en esta tarea.

Y se siente profundamente satisfecho

al obtener una respuesta
tan rápida y sincera.

Comienza entonces una fructífera
cooperación entre el gobierno,

el ejército
y los cineastas de Hollywood

para producir películas que exalten
los valores patrióticos.

Y tal como había hecho durante
la Primera Guerra Mundial,

Chaplin responde a la llamada
del Presidente.

Pero declara públicamente

que se debe ayudar
también al ejército soviético.

-Chaplin estaba convencido
de que si los alemanes

conquistaban el frente oriental,
Europa estaba acabada.

-Algunas personas cercanas
al partido comunista,

pero otros liberales
pro “Nuevo acuerdo”,

decidieron participar socialmente

a través de una serie de grupos
y asociaciones

favorables a prestar ayuda
a la Unión Soviética,

y ejercieron una militancia activa
para abrir un segundo frente

para aliviar la presión
sobre la Unión Soviética.

Entre sus figuras más conocidas
estaba Chaplin.

El hecho de que militara
en un movimiento

que el FBI consideraba
un frente activo,

una asociación que era una tapadera
del aparato comunista,

le convirtió directamente

en un potencial compañero de ruta
del Partido Comunista.

En mayo de 1942,

Chaplin recibe una llamada
de un miembro del gobierno

solicitándole que hable

en lugar del embajador
de los Estados Unidos en Moscú

durante una reunión

del “Comité estadounidense
de apoyo al frente ruso”

celebrada en San Francisco.

Chaplin acepta.

Pero cuando se levanta para hablar,

sorprende a los 10.000 presentes

al comenzar su discurso
con un vibrante: “Camaradas”.

-Fue un gesto muy amable
por su parte,

si no fuera porque el FBI anotaba
de todo lo que se decía.

Pero el cineasta no hizo
sino agravar las cosas.

En octubre de 1942,

viaja a Nueva York en compañía
de Orson Welles y Pearl Buck

para abogar por un segundo frente.

La reunión,

organizada por el “Frente
de artistas para ganar la guerra”,

una organización clasificada como
de extrema izquierda por el FBI,

provoca violentas manifestaciones
anticomunistas

frente al Carnegie Hall.

-Diría que la gota
que colmó el vaso

fue cuando Chaplin decidió abogar
por el frente ruso.

Logró poner en contra suya
a todo el Congreso,

así como al presidente
de los Estados Unidos.

Sin embargo,

Hoover sigue sin disponer
de testigos fiables

y, sobre todo, de pruebas concretas

para llevar a Chaplin
ante los tribunales.

Hasta que le cae, como llovido
del cielo, el caso Joan Barry.

Un artículo fechado en junio de 1943

revela que la joven actriz
Joan Barrry

está embarazada de seis meses

y acusa a Charles Chaplin
de ser el padre de su hijo.

Cuando la historia llega
a oídos de Hoover,

éste encarga al agente especial Hood
que lleve a cabo una investigación.

Hood interroga a numerosos testigos.

Dos meses después, envía a su jefe
un memorando de 400 páginas.

Todo comienza en junio de 1941.

Chaplin acaba de conocer
a Joan Barry,

una joven de 23 años que ha llegado
a Los Ángeles

con la esperanza de convertirse
en actriz.

La joven conoce a Chaplin,
lo seduce,

y consigue un papel en su película.

Menos de un año después,

Joan Barry comienza a mostrar signos
de inestabilidad mental.

Un día, mientras regresa a su casa
totalmente ebria,

provoca un accidente de coche.

Temiendo un escándalo,
Chaplin rescinde el contrato.

Después de ese incidente,

los dos amantes dejan de verse
durante cinco meses.

Pero lo que revela el resto
del memorando del agente Hood

despierta un interés
muy particular en Hoover.

En octubre de 1942,

cuando Chaplin viaja a Nueva York

para asistir a una reunión
en apoyo del frente ruso,

habría comprado supuestamente
a Joan Barry

un billete de tren
de Los Ángeles a Nueva York

con la intención de mantener

relaciones sexuales ilícitas
con ella.

Hoover se interesa
por esta última información,

y anota lo siguiente en el margen
del memorando:

“¿No deberíamos aclarar este punto?

Si estamos ante un caso de trata
de blancas,

deberíamos actuar con firmeza”.

-Desde 1910 existía una ley federal
llamada la Ley Mann

que condenaba
lo que se denomina trata de blancas.

Dicha ley prohibía el transporte
interestatal de mujeres

con objeto de dedicarlas
a las prostitución,

de cometer actos de libertinaje,
o de cualquier otro acto inmoral.

Sin embargo, a los pocos meses
de su aprobación,

su uso se subvirtió

para ser utilizada contra cualquier
comportamiento indecente.

De modo que, cuando Chaplin paga
el billete de tren a su ex amante

para hacerla venir de Los Ángeles
a Nueva York,

obligándola a cruzar una frontera
interestatal

para mantener relaciones sexuales
con ella fuera del matrimonio,

está violando de facto la Ley Mann.

Al recuperar el recibo
del hotel Waldorf Astoria,

Hoover cuenta por fin con una prueba
que podría llevar a un tribunal

a condenar a Chaplin
por conducta inmoral.

Extralimitándose claramente
en sus funciones,

el jefe del FBI convence
a Joan Barry

para que presente
una demanda contra Chaplin.

Y llega incluso a contratar
a dos abogados

para garantizar la defensa
de la demandante.

Cuando Chaplin acude al juzgado,
el 10 de febrero 1944,

los periodistas se pelean
por asistir al juicio.

El abogado de Chaplin pregunta
al jurado

si les parece verosímil

que su cliente hiciera recorrer
4.500 kilómetros a Joan Berry

con objeto de mantener relaciones
íntimas con ella,

cuando ella se habría entregado a él

en cualquier lugar
y en cualquier momento.

Chaplin queda finalmente absuelto,

pero el asunto Joan Barry
no ha llegado a su final.

Ocho meses más tarde
se abre un segundo proceso.

Esta vez se le acusa de ser
el padre biológico del niño

que Joan había traído al mundo
“catorce” meses antes.

Los análisis de sangre ordenados
por el tribunal

demuestran de manera concluyente
que Chaplin no es el padre del niño,

y el abogado del cineasta demuestra
que la señorita Barry

tenía otro amante en el momento
en que el niño fue concebido.

Pese a la oposición del cineasta

y a su declaración bajo juramento
de que hace más de dos años

que no mantiene ningún tipo
de relación íntima

con la señorita Barry,

el tribunal autoriza al niño
a llevar su apellido

y condena a Chaplin a pagarle
una pensión alimenticia

hasta que llegue a la mayoría
de edad.

Chaplin recibe de muy mal grado
el veredicto

puesto que ya había conocido

a la que se convertiría
en la mujer de su vida,

incluso antes de que Joan Barry
se quedara embarazada.

En efecto, en junio de 1943,

Charles Chaplin se había casado
con Oona.

La joven le brindará un apoyo
incondicional

durante esos largos años
de procedimientos judiciales,

y permanecerá junto a él
hasta su muerte.

Mientras lucha
en el terreno judicial,

Chaplin comienza a escribir

la que habría de ser la más negra
de todas sus comedias.

El guión, que al principio lleva por
título “Producción número siete”,

pasará a titularse “Landrú”,
luego “Barba azul”,

y finalmente, “Monsieur Verdoux”.

Con su bigote bien cuidado
y su traje hecho a medida,

el elegante y cortés
Monsieur Verdoux

resulta ser un asesino en serie
que acaba en la guillotina.

En la película Chaplin salda
sus cuentas

denunciando a los tribunales
estadounidenses

que acaban de condenarle.

Y pone estas palabras
en boca de Verdoux:

“Si matas a una persona,
eres un asesino.

Si matas a millones, eres un héroe”.

Tras la vuelta a la paz,

los antiguos aliados se convierten
en enemigos irreductibles.

Una guerra soterrada estalla
entre las dos superpotencias.

La Guerra Fría se desata
entre los Estados Unidos y la URSS.

Este nuevo conflicto
sume a Estados Unidos

en una grave crisis de espionaje.

Se inicia entonces
una caza de brujas terrible:

el macartismo.

Se ven espías soviéticos
por todas partes.

Los rojos, los comunistas,
denunciados como enemigos internos,

son perseguidos, acorralados
y llevados ante la justicia.

Los métodos son brutales
y expeditivos.

Afectan a todos los sectores,

pero en particular
a la industria del cine.

-Nos acusan de tener comunistas

y simpatizantes comunistas
entre nuestros empleados.

Hollywood alberga sin la menor duda
ese tipo de individuos.

El preestreno de “Monsieur Verdoux”
ante la prensa

se convierte en un fiasco.

Se escuchan abucheos y silbidos,

y los adversarios de Chaplin
invaden el cine.

En lugar de hacer
preguntas sobre la película,

los periodistas se ceban con él:

“¿Es usted comunista?”

Una vez más, Chaplin se defiende:
“Yo no soy comunista”.

¿Por qué rechaza
ser ciudadano americano?

Este asunto era el que más
preocupaba al senador John Rankin

que en la Cámara de Representantes
dijo:

“Chaplin está dañando los principios
morales de América”.

“Debemos mantenerlo alejado
de las pantallas

y ocultar sus repugnantes películas
de los ojos de nuestros jóvenes”.

Rankin exige al Fiscal General

que inicie un procedimiento
de expulsión contra Chaplin.

En julio de 1947

el cineasta se entera por la prensa

de que tendrá que comparecer
como testigo ante el HUAC,

el Comité de Actividades
Antiamericanas.

-Antiamericano no significaba
realmente

que estuvieras en contra del gobierno
de los Estados Unidos,

sino más bien que eras
un mal americano.

Era como ser una manzana podrida
dentro de la cesta,

y se consideraba que la esencia misma
de la nación

estaba siendo cuestionada
por algunos individuos.

El propósito de dicho comité
de investigación

es arrojar luz sobre las actividades
subversivas

de los cineastas de Hollywood.

En el otoño de 1947,

celebra audiencias
con algunos de ellos.

-Juro decir la verdad, toda
la verdad y nada más que la verdad.

-¿Es usted miembro
del Partido Comunista?

-Este es un acto vergonzoso
y cobarde.

-Las personas que encabezaban
dichos comités

tenían su propia carrera política.

Cuanta más prensa había,
mejor para ellos.

Al atacar a Hollywood
estaban atacando a un mundo

con tanta cobertura mediática

que los focos apuntaban
hacia el propio comité.

Chaplin comunica al comité

que tiene la intención de acudir
a su convocatoria,

pero que irá vestido de Charlot

y realizará sus pantomimas
durante el interrogatorio.

El comité, juiciosamente,

le responde que su participación
ya no se juzga necesaria,

y que debe considerar
su caso cerrado.

Aunque Chaplin logra evitar
las audiencias del HUAC,

otros son convocados
en octubre de 1947.

-El comité deliberó durante
mucho tiempo

respecto a quién debía convocar.

Tenían que ser individuos

con un expediente cargado,
por así decirlo.

Decidieron ceñirse
a la lista de las diez personas

consideradas subversivas
y vinculadas al partido comunista.

Y así convocaron al famoso
Hollywood Ten.

Un comité de apoyo formado,
entre otros,

por estrellas como Humphrey Bogart
y Lauren Bacal,

asume la defensa
de sus amigos acusados.

-Los estudios dejaron bien claro,
en particular a Bogart,

que debían regresar a Hollywood
de inmediato

y dejar de apoyar al Hollywood Ten
o sus carreras acabaran abruptamente.

Por su parte, Chaplin desafía
de nuevo al comité

al asumir la defensa
de su amigo Hans Eisler,

un compositor judío

al que se acusaba de ser
el “Karl Marx de la música”.

-¿Es usted, o ha sido alguna vez,
comunista?

-Yo no soy comunista.

Mis actividades artísticas

me impiden cumplir con las exigencias
de un partido político.

Pero sus protestas
caen en saco roto.

Eisler es deportado,

y Chaplin acusado de apoyar
a un comunista.

El 30 de octubre,

el presidente del comité declara
clausuradas las audiencias.

A los cineastas que se han negado
a responder al comité,

se les acusa de desacato al Senado
y se les condena a penas de prisión.

Ese mismo día, 58 altos ejecutivos
de Hollywood

se reúnen en Nueva York
para adoptar una posición común.

Finalmente redactan un texto
que estipula que desde ese momento

nadie será contratado
por los estudios

sin antes haber declarado
bajo juramento que no es comunista.

-El consejo de la industria
cinematográfica

reafirma su firme
oposición al comunismo,

a sus obras, a sus miembros
y a sus métodos.

Empiezan a circular listas negras,

y los proscritos se ven forzados
a negar con contundencia

cualquier vínculo con el comunismo.

Y como prueba de buena fe,
proporcionan nombres.

Aunque Chaplin consigue escapar
de la ira del HUAC

y de las medidas discriminatorias
de la asociación de productores,

no logra eludir las acusaciones

de la “Asociación
de Ex combatientes Católicos”,

que exigen una investigación sobre
el apoyo de Chaplin a Hans Eisler

y, lo que es más importante,
a su hermano Gerhardt.

Y así, en la primavera de 1948,

cuando Chaplin solicita
la renovación de su visado

para preparar el rodaje
de su próxima película en Londres,

recibe la visita de un comité
de investigación

de los Servicios de Inmigración.

Durante cuatro horas
interrogan a Chaplin

sobre sus orígenes raciales
sus actividades sexuales,

las razones de no haber solicitado
nunca la ciudadanía estadounidense,

y de haber apoyado
a los soviéticos durante la guerra.

Chaplin se defiende:

Apoyé a los soviéticos

porque creo que sin Rusia
los nazis habrían ganado la guerra.

No soy un subversivo.

Soy un demócrata progresista,
no un socialista.

Soy un patriota de la humanidad,
un ciudadano del mundo.

Siempre he amado a este país.

Al finalizar su interrogatorio,

le prometen que le será concedido
su visado de vuelta.

Pero cuando se dispone a salir
del país,

el fisco le exige que deposite
en un banco

una fianza
de dos millones de dólares.

Entonces renuncia a su viaje

y decide rodar “Candilejas”
en sus estudios de Los Ángeles;

una decisión paradójica,

pues la tragedia sentimental
que se dispone a filmar

se desarrolla en los barrios
populares del Londres de su infancia

Después de muchos castings
y pruebas de pantalla,

Chaplin llama a Claire Bloom
una actriz inglesa,

para que interprete el papel
protagonista femenino.

-Yo era una completa desconocida.

No en Inglaterra,

donde era una pequeña estrella
emergente del teatro,

sino en Hollywood.

Estaba muy nerviosa por conocerle.

Cuando lo vi,

llevaba puesto un jersey azul
a juego con sus preciosos ojos,

y me dijo:

“Gracias a Dios
que ha llegado sana y salva.

Estaba preocupado por su vuelo”.

Así fue nuestro primer encuentro
y lo adoré de inmediato.

Cuando me fui de Estados Unidos,

sentí una gran tristeza
al separarme de Charlie,

que no se había dado cuenta

de que se había convertido
en un padre para mí.

Y también de Oona,
a quien quería mucho,

como una hermana.

Me prometieron que vendrían
a Inglaterra

y que pronto volvería a verlos.

Nada más terminar la película,

Chaplin decide abandonar
Estados Unidos

para organizar el pre-estreno
en Londres.

El 17 de septiembre de 1952,

el Queen Elizabeth zarpa
de los Estados Unidos

con Chaplin, Oona
y sus cuatro hijos a bordo.

el Departamento de Justicia

acaba de cancelar el visado
de regreso de Chaplin,

y ha ordenado a los servicios
de inmigración

que sea detenido en caso de que
intenté volver a Estados Unidos.

La administración justifica
la medida amparándose en una ley

que autoriza la deportación
de extranjeros

por cuestiones de moralidad, locura,
propaganda

o pertenencia al Partido Comunista.

La decisión se había tomado
con mucha antelación

en base a las investigaciones
llevadas a cabo por Hoover.

-No había hecho nada ilegal.

No tenían derecho
a actuar como lo hicieron.

Chaplin, atónito, decide hacer
frente a sus acusadores.

Para él, la idea de ser expulsado
del país

en el que ha estado viviendo durante
los últimos 40 años,

y al que ha entregado tanto amor
y dedicación, es inconcebible.

-Charlie estaba sentado en una silla,
completamente aturdido.

Eran sus estudios, su casa,

las personas maravillosas que habían
trabajado para él en los estudios,

y en la casa, durante tantos años.

Le habían arrebatado todo,

incluyendo su dinero
y sus posesiones.

Londres le reserva un recibimiento
digno de la estrella mundial

en la que se ha convertido.

-Los británicos siempre han adorado
y siguen adorando a Chaplin.

-América,

los Estados Unidos,

es un país maravilloso.

E Inglaterra,

un gran país.

Mi país.

El día del preestreno, la película
recibe una acogida triunfal.

-Cuando salimos,
mientras bajábamos las escaleras,

vimos que todos nos estaba esperando.

Nadie se había ido,
y empezaron a aplaudirnos.

Fue entonces cuando le rodeé
el cuello con mis brazos.

Nunca me había atrevido a tocarle.

Fue un momento emocionante
y maravilloso.

Y luego el honor supremo:

Chaplin es recibido
por la familia real.

París y Roma le acogen
con el mismo entusiasmo.

Hecho a la idea de que nunca podrá
regresar a Estados Unidos,

Chaplin le pide a su esposa, Oona,

que regrese en su lugar
para liquidar sus propiedades.

-Oona no era mucho mayor que yo,
tendría unos 25 años.

Y viajó allí sola.

Pero era norteamericana,
tenía pasaporte estadounidense.

Cerró la casa y los estudios,
se despidió del personal,

retiró el dinero del banco,
los documentos y todo lo demás…

Y regresó.

En enero de 1953,

la familia Chaplin
se muda a Manoir de Ban, en Suiza,

una magnífica propiedad
que domina el lago Lemán.

-Chaplin estaba harto después de
tantos años de problemas judiciales,

de Macartismo y del ostracismo
al que había estado sometido.

Anhelaba encontrar un lugar tranquilo
y apacible

donde pudiera encontrar la seguridad
y la paz

que necesitaba para seguir
produciendo cine.

-Y allí continuaron su vida,

una vida triunfante
en lo que respecta a Charlie,

y tuvieron cuatro hijos más.

En 1953,
para solidarizarse con Chaplin,

Oona renuncia definitivamente
a su ciudadanía estadounidense.

Pero Charles todavía no ha saldado
las cuentas

con quienes lo han desterrado.

-Sentía un profundo rencor
hacia Estados Unidos,

por el sufrimiento que le habían
hecho padecer a él y a otros muchos.

En 1954, escribe, produce y dirige
su penúltima película:

“Un rey en Nueva York”.

Su hijo, Michael,

interpreta el papel de un niño cuyos
padres son perseguidos por el FBI.

Esta sátira parodia claramente
el propio conflicto de Chaplin

con su enemigo jurado, Edgar Hoover.

El estreno de la película
en Estados Unidos

despierta la eterna confrontación
entre conservadores y liberales.

Se convocan manifestaciones
para boicotear la película

frente a la mayoría de las salas
donde se proyecta.

Aunque ya hace 20 años que Chaplin
abandonó Estados Unidos,

Hoover le sigue acosando.

Varios documentos demuestran

que ha interrogado al servicio
secreto británico

sobre los posibles orígenes judíos
del cineasta.

Y que guarda informes del servicio
secreto suizo

sobre sus reuniones sus visitantes
y sus actividades

hasta principios
de la década de 1970.

Pero durante los años de Vietnam,
la opinión pública cambia

y se alzan voces para exigir
el regreso de Chaplin.

En julio de 1962,

el New York Times
escribe con indignación:

“No pensamos que la República
corra ningún peligro

si la administración levantara
la prohibición impuesta a Chaplin

en 1952.

En 1971, el embajador
de Estados Unidos en Berna

informa al Fiscal General

que Chaplin ha sido invitado por
una universidad estadounidense,

y recomienda a las autoridades
que retiren el veto.

La estrella del jefe del FBI
ha empezado a palidecer.

Criticado en los años 60

por su obsesiva lucha
contra el comunismo,

se le acusa de abuso de poder
sobre sus propios agentes,

de chantajear a figuras políticas,
y de estar corrompido por la mafia.

Su carrera termina
con el escándalo causado

por la revelación de sus métodos
ilegales de vigilancia.

El regreso triunfal de Chaplin
a Estados Unidos

constituye la última venganza
del artista contra Hoover.

El alcalde de Nueva York
le da la bienvenida

y le hace entrega
de las llaves de la ciudad.

-Esta llave significa que todos
los ciudadanos de Nueva York

le abren su corazón para siempre.

-Muchísimas gracias.

Me siento muy honrado,

y muy emocionado y conmovido
en este momento.

En Hollywood Chaplin es ovacionado
durante varios minutos

en la ceremonia de los Oscar,

en la que recibe el premio especial
del jurado

por su “genio cinematográfico”.

Una disculpa tardía
por parte de una profesión

que le había condenado al ostracismo
durante 20 años.

Hoover muere de un ataque al corazón
apenas un mes después

de la rehabilitación de Chaplin
en Hollywood,

llevándose a la tumba

los secretos más oscuros
de la América de la posguerra.

Y en 1975, como última ironía
de la historia,

el pequeño saltimbanqui
que había salido de Inglaterra

con los bolsillos vacíos
63 años antes,

es nombrado caballero
por la Reina de Inglaterra.

Chaplin dice su último adiós
una noche de Navidad de 1977,

llevándose consigo a su Charlot
vagabundo,

encarnación del hombre oprimido,
pero digno y libre.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.